Me duele mucho la zona baja de la espalda, ¿puedo recibir tratamiento con tanto dolor?

La lumbalgia o dolor lumbar es una de las patologías más frecuentes en nuestra sociedad hoy en día. Hay diferentes estructuras que pueden causar dolor lumbar, por lo que según las características del dolor, lo que nos cuente en paciente sobre su dolor y la forma de aparición nos guía a sospechar de qué estructura es la causante de la sintomatología que presenta. Así podremos adecuar nuestro tratamiento al máximo y hacerlo más específico.

En general nuestros objetivos generales deben ser los siguientes:

  • Controlar el dolor con la utilización de técnicas analgésicas.
  • Restaurar la biomecánica adecuada de la columna lumbar.
  • Reducir el espasmo muscular de defensa.
  • Reeducación del control muscular de la columna lumbar, reeducación de los movimientos y enseñar normas de higiene postural para evitar recidivas.

Tratamiento según la clasificación:

Lumbalgia de origen muscular: Para el tratamiento muscular se utilizan técnicas de inhibición como la técnica de Jones, bombeos, compresiones isquémicas, masaje, estiramientos, punción seca, termoterapia, electroterapia.. Suelen tener un buen pronóstico, resolviéndose en pocas sesiones.

  • Lumbalgia de origen ligamentario. Las técnicas recomendadas para tratar un ligamento tenso son los bombeos ligamentarios y las técnicas de Cyriax, inhibiciones… Estas técnicas actúan sobre la tensión de la estructura, y se debe analizar la mecánica lumbopélvica pos posibles desajustes.
  • Lumbalgia de origen articular. Se utilizan técnicas manipulativas articulares como primera intención. La osteopatía así como otras terapias manuales puede ser de gran utilidad para conseguir curvas raquídeas armónicas y aliviar la presión sobre algunas articulaciones. Son técnicas que deben complementarse con otras siguiendo los principios generales anteriores.
  • Lumbalgia de origen discal. Para el tratamiento de este tipo de lumbalgias se utilizan técnicas manipulativas articulares como primera intención para armonizar las curvaturas lumbares y mejorar la mecánica lumbar. En un principio no son aconsejadas las técnicas con impulso porque la patología del paciente es altamente irritativa con lo que podríamos empeorar la clínica, podemos utilizar entonces técnicas funcionales, de energía muscular o descompresiones lumbares Estas técnicas deben complementarse con otras a nivel tanto muscular, como articular y ligamentario.
  • Lumbalgia de origen visceral. Frente a una lumbalgia de origen visceral, el primer objetivo del tratamiento debe estar orientado a la actuación sobre la víscera, y la articulación visceral que ésta forma con otras vísceras, la actuación sobre el diafragma, etc..; así, la manipulación visceral será la técnica de elección, acompañada posteriormente de cualquiera de las demás técnicas a otros niveles.Muy importante la presencia de cicatrices que pueden general tensiones fasciales que se trasmitan hacia el medio interno. Deberemos comprobar si provocan alteración para el sujeto y tratarlas si es necesario con técnicas fasciales, masaje, funcionales…