Punción seca

El método de punción seca se utiliza para el tratamiento de puntos gatillos miofasciales. Estos puntos gatillos son zonas donde las fibras musculares no tienen un correcto funcionamiento, de forma que no le llegan nutrientes y por lo tanto, está hipersensible al tacto y además de ello, pueden dar dolor a distancia (dolor referido) u hormigueos a otras zonas.

La punción seca consiste en la introducción de una aguja de acupuntura en el punto gatillo miofascial, esto hace que el músculo sufra una respuesta de espasmo local (espasmos musculares) que hacen que comience un proceso de regeneración tisular, con lo que comienza a llegar los nutrientes necesarios para el correcto funcionamiento.

Si la punción ha sido en el punto gatillo principal, el músculo se relaja y desaparecerán los síntomas y puntos gatillos secundarios que se crean en musculatura periférica.

¿Qué son los puntos gatillos?

Tanto en Fisioterapia como en Osteopatía conocemos un punto gatillo miofascial (PGM) como un nódulo hiperirritante dentro de una banda tensa palpable de músculo esquelético.

Además del dolor, los PGM son causa de limitación funcional, debilidad e incoordinación motora.

¿Cuándo puede usarse la punción seca?

Para cualquier patología que curse con puntos gatillo miofasciales:

  • Cervicalgias, dorsalgia, lumbalgias, ciatalgias.
  • Patologías tendinosas
  • Contracturas, elongaciones musculares,…
  • Cefaleas
  • Artrosis: se activan puntos gatillos miofasciales en los músculos por el mal funcionamiento de la articulación, y desencadenan un dolor independiente al del propio daño intraarticular, que puede mejorarse con la punción seca de dichos puntos.