Me levanto con dolor de cuello, ¿Qué tipo de almohada es mejor para mi?

La mayoría de nuestros pacientes que acuden a FisioterapiaHispanidad se preguntan si, su almohada es buena para sus problemas cervicales y a la vez conseguir evitarlos.

Como curiosidad podemos ver la foto que hemos subido al facebook, NO es un SASHIMI ni un SUSHI en realidad sino una almohada camuflada.

En teoría por la fisiología de una columna sana y flexible, se podría dormir sin almohada, salvo que al niño o joven le acostumbrases a dormir con ella, creándole una dependencia.

Por lo tanto, ¿CUÁNDO ES NECESARIA LA ALMOHADA?

 La almohada sólo se torna necesaria cuando empieza haber una rigidez cervical con ciertos niveles de artrosis, o con una antepulsión del cuello y cabeza hacia delante postural o consecuencia de un latigazo cervical. Esto efectivamente se produce hoy en día en nuestra sociedad moderna con demasiada frecuencia, en parte debido al estrés y a nuestras actitudes posturales en el trabajo.

Como consecuencia se hace muy habitual e incluso necesario el uso de la almohada, tan gruesa como evolucionado esta el problema cervical. En cambio, nosotros recomendamos que sea firme y adaptada a la curvatura del paciente. Para saberlo aocnsejamos tres puntos que acontinuación redactamos:

  1. El paciente se debe tumbar y probar la almohada que le parezca a priori más cómoda.
  2. Comprobar que si su curva cervical y almohada esté en contacto pleno, es decir, «no espacios para introducir dedos».
  3. Que el acompañante realice una observación global retirada para ver si de perfil, la cabeza esté en posición»neutra», ni hacia flexión ni extensión. Repetir lo mismo en posición fetal.

Así, podrá descansar mejor, ya que no está en tensión toda la noche, permitiendo la relajación de la musculatura estabilizadora del cuello y además, de la ergonomía de su curvatura cervical fisiológica.

Y ¿QUÉ ES MEJOR, UNA ALMOHADA DURA O UNA ALMOHADA BLANDA?

 Lo cierto es que como en el caso de los colchones, es una pregunta sin respuesta, todo depende nuevamente de la persona, sus caracteristicas posturales, su postura para dormir e incluso el tipo de almohada a la que ya se ha acostumbrado.

 Es importante por lo tanto, poner a cada cosa en su sitio, porque si no, muchos pacientes se vuelven “locos” buscando una almohada de un tipo u otro para mejorar su cuello, sin darse cuenta de que el auténtico origen de sus propios problemas no está en la almohada en si misma sino en el estrés y el sedentarismo de su vida cotidiana.